El Festival de Cine de Cannes siempre ha adorado el glamour, pero este año la Croisette también se ha convertido en un escenario para estrellas latinas y de habla hispana que dan que hablar con sus películas, su moda y, en el caso de Javier Bardem, con declaraciones lo suficientemente incisivas como para atravesar los flashes de las cámaras.