Robert Duvall, el actor ganador del Oscar cuya filmografía ayudó a definir el cine estadounidense moderno, es recordado no sólo por sus papeles en clásicos como El Padrino y Apocalipsis ahora, sino también por una segunda pasión que lo llevó lejos de los estudios de sonido de Hollywood y a lo profundo de los clubes de tango nocturnos de Buenos Aires.