Los hospitales cubanos están abrumados por una epidemia de rápida propagación, llamada "el virus", que ha afectado predominantemente a niños con deshidratación severa, descamación de la piel y múltiples infecciones, en medio de un sistema de salud en ruinas y un caos económico.

Cuba en tiempos sin precedentes

Un brote misterioso y virulento de un virus comenzó a afectar hasta a un tercio de la población en algunas zonas de Cuba desde mediados de 2025. La enfermedad, conocida como "el virus", se ha propagado rápidamente desde su aparición en la provincia de Matanzas, y ahora todo el país se ve obligado a colapsar los hospitales ante la afluencia de personas gravemente enfermas.

"No es mentira decir que nos estamos muriendo", dijo una enfermera española a los medios de comunicación.

El virus se caracteriza por fiebre alta, erupciones cutáneas, descamación de la piel, vómitos, diarrea y dolores insoportables en los niños.

La crisis ha provocado un aumento sustancial del número de hospitalizaciones pediátricas y se ha informado de que los pacientes llegan allí deshidratados y con numerosos síntomas difíciles de tratar.

Complejidad de la epidemiología de múltiples virus

Las autoridades sanitarias reconocen que el virus "el" es una epidemia de dengue-chikunguña que puede ser contribuida por otros virus como el "Oropouche". La superposición de estas enfermedades transmitidas por mosquitos ha planteado una compleja amenaza para la salud.

El chikungunya ya no es un factor impulsor en Cuba, pero se está propagando rápidamente en la isla, particularmente entre aquellos que no estuvieron expuestos previamente, lo que ha provocado un aumento pronunciado de casos.

Sólo durante el mes de principios de diciembre de 2025, las autoridades sanitarias registraron más de 5.700 nuevos casos de chikungunya, lo que elevó los casos sospechosos a casi 40.000 en el país.

El dengue sigue estando muy extendido y la enfermedad se presenta en las 15 provincias.

Punto de ruptura en el sistema de salud

Aunque el ministro de Salud Pública, José Ángel Portal Miranda, insiste en que estas enfermedades son infecciones tropicales comunes, los trabajadores médicos están preocupados porque el problema de las coinfecciones es cada vez más difícil de controlar.

La crisis se ve agravada por la falta de medicamentos, equipos de diagnóstico y personal médico. El número de médicos cubanos supera los 30.000, lo que continúa agotando la fuerza laboral médica.

Los hospitales informan que los niños llegaron con casos muy graves de deshidratación y descamación de la piel, lo que denotaba niveles más altos de la enfermedad y peores resultados.

Mortalidad y vulnerabilidad de los niños

Aproximadamente 52 personas murieron como resultado del brote, y la mayoría de las muertes se registraron entre personas menores de 18 años.

Los niños son susceptibles a la crisis sanitaria agravada, lo cual se ve acentuado por la alta tasa de mortalidad infantil. Un gran número de pacientes jóvenes acuden con deshidratación, erupciones cutáneas, dolores articulares y, generalmente, con diversas infecciones simultáneamente.

El personal médico utiliza palabras como "desesperado" para explicar lo que está sucediendo, y algunos trabajadores médicos han llegado a advertir sobre un sistema que está al borde del colapso.

Las infecciones virales y una infraestructura sanitaria débil pondrían a los niños en grave riesgo.

Emergencia económica y situación sanitaria

El brote viene acompañado de una crisis económica que se viene desarrollando en Cuba, donde el país sufre escasez de combustible, necesario para realizar fumigaciones y acceder a medicamentos básicos como analgésicos y sales de rehidratación.

La migración de personal médico, condicionada por dificultades económicas y factores políticos, ha tenido un impacto devastador en la capacidad de respuesta eficaz en Cuba. Esta escasez dificulta la contención o el tratamiento de los virus, que simplemente se multiplican.

Precauciones y advertencias para viajes

Las autoridades de viajes advierten a los turistas que visitan Cuba que tengan especial cuidado.

Se recomienda usar repelentes de mosquitos fuertes, ropa protectora y zonas de reproducción de mosquitos. La propagación generalizada de los virus transmitidos por mosquitos en las primeras semanas de 2026 representa una gran amenaza tanto para los viajeros como para los residentes.