Emma Coronel sorprendió a los usuarios de redes sociales tras unirse a una tendencia viral que revive recuerdos de 2016, pero su publicación destacó notablemente. La exesposa de Joaquín "El Chapo" Guzmán compartió una fotografía inédita de ese año, del mismo momento en que el exlíder del cártel de Sinaloa fue capturado por tercera y última vez en Los Mochis, México. La imagen, publicada en sus Historias de Instagram, llamó la atención de inmediato por su actualidad y relevancia histórica.

En la foto, Coronel luce casi irreconocible en comparación con la figura vanguardista que se ve hoy en día en eventos internacionales. Luciendo su característico cabello negro azabache de la época, aparece sonriendo junto a su hermana, Claudia Coronel Aispuro, durante lo que parece ser una reunión privada. Lo que inquietó a sus seguidores no fue la imagen en sí, sino la fecha. El año 2016 marcó un punto de inflexión no solo en la trayectoria criminal de Guzmán, sino también en la vida de Coronel. Ha transcurrido casi una década desde ese arresto, considerado ampliamente como el colapso definitivo del imperio Guzmán Loera.

Emma Coronel y su hermana tendencia 2016

En ese entonces, Coronel llevaba 11 años casada con Guzmán, tras haberse casado con él en julio de 2007. En 2016, mantuvo un perfil público discreto y no tenía cuentas en redes sociales. Vivía en Estados Unidos con las hijas gemelas de la pareja, María Joaquina y Emaly Guadalupe, que entonces tenían cinco años. En declaraciones posteriores ante el tribunal, Coronel afirmó que solo veía a su esposo cuando todo era "algo normal" en sus actividades, lo que ofrece una visión poco común de la distancia que definió su relación durante esos años.

El arresto de Guzmán el 8 de enero de 2016, llevado a cabo en el marco de la operación de inteligencia conocida como "Cisne Negro", fue uno de los esfuerzos policiales más complejos de la historia moderna de México. Ocurrió meses después de su dramática fuga del penal del Altiplano a través de un túnel, un suceso que volvió a poner a Coronel bajo una intensa vigilancia. Tras esa fuga en 2015, prácticamente desapareció de la vista pública. Para la mañana de su recaptura, su estatus cambió al de esposa de un fugitivo, un hecho que posteriormente la acarrearía a ella misma en problemas legales en Estados Unidos.

Hoy, la realidad de Coronel es muy distinta. Tras cumplir su condena y recuperar su libertad, ha reconstruido su imagen pública, resurgiendo como figura de la moda y las redes sociales, distanciándose de su pasado. En 2016, a sus 26 años, su apariencia reflejaba las tendencias de la época: cabello largo, liso y negro, maquillaje recargado, cejas bien definidas, pestañas postizas impactantes y lápiz labial color piel o rojo intenso. La foto que resurgió se ha convertido en un duro recordatorio de cuánto ha cambiado su vida desde uno de los momentos más infames de la historia criminal moderna.