El príncipe William está siendo visto como la fuerza impulsora detrás de un nuevo congelamiento de las relaciones familiares en la monarquía británica, con informes que afirman que ha lanzado una dura advertencia a Sarah Ferguson, ahora que se estaría preparando para regresar a Inglaterra, en medio de un renovado escrutinio sobre sus vínculos con Jeffrey Epstein.

Las afirmaciones, atribuidas a personas anónimas, ocurren una semana después del supuesto arresto de Andrés Mountbatten-Windsor y mientras surgen preguntas sobre dónde se ha estado quedando Ferguson desde que fue vista por última vez en el Reino Unido en diciembre.

Para contextualizar, las últimas afirmaciones surgen tras una serie de informes que indican que Ferguson, de 66 años, ha estado moviéndose entre retiros exclusivos y apartados mientras se intensifican las consecuencias en torno a su exmarido. Según informes, ha pasado tiempo con amigos en los Alpes franceses, ha viajado a Oriente Medio y luego a Suiza, donde se cree que se registró en una clínica de bienestar favorita que, según se dice, cuesta alrededor de 17 mil dólares la noche.

A principios de esta semana, se informó que se encontraba en Donegal, Irlanda, en otro spa apartado, considerando qué hacer tras ser expulsada del círculo real. Fuentes anónimas afirmaron que la Familia Real ha cortado por completo la comunicación con Ferguson. También afirmaron que las emisoras estadounidenses están financiando su historia. Y en el centro de todo esto, insisten los informes, se encuentra el endurecimiento de la postura del príncipe William.

El príncipe Guillermo y el mensaje de "Afrontar las consecuencias"

La acusación más reciente y directa es que William ha llegado a un veredicto de tres palabras para Ferguson: "Afrontar las consecuencias".

Una fuente citada en el informe afirma que ella está recibiendo "absolutamente cero lealtad de la familia real" y que los vínculos han sido "cortados... por completo".

La misma fuente describe a William como indiferente ante cualquier intento de suavizar su imagen, y agrega que "no se le puede permitir que se salga con la suya, incluso si supuestamente se internó en rehabilitación para ganarse la simpatía".

No existe confirmación oficial de que se haya transmitido tal mensaje, y el lenguaje utilizado se sitúa más en el terreno de un drama palaciego basado en información de fondo que en hechos verificables. Aun así, capta a la perfección el argumento que se plantea en torno a William en estos relatos: que la era de tolerar que miembros de la realeza adyacentes negociaran por proximidad y títulos ha terminado.

Otro hilo conductor de la historia es el dinero y el temor a lo que pueda decirse de él. Un comentarista real advierte que Ferguson "sabe dónde están enterrados los cadáveres, por así decirlo" y podría revelar secretos en una "explosiva revelación".

Por otra parte, el reportero real Tom Sykes afirmó que las principales emisoras estadounidenses le han ofrecido un pago de seis cifras por lo que se presenta como su relato definitivo de lo que sabía y lo que no sabía sobre la amistad de Andrew con Epstein.

El príncipe Guillermo, Sarah Ferguson y una monarquía bajo presión

El reportaje retrata a una mujer que intenta escapar de un escándalo que, de todos modos, la ha atrapado. Tras años de hablar con cariño de Andrew, llamándolo un hombre "inmensamente bueno" y "amable", se dice que la reputación de Ferguson se desplomó el año pasado al verse aún más involucrada en la controversia de Epstein.

El detonante, según este relato, fue un correo electrónico hecho público en septiembre del año pasado, supuestamente enviado en abril de 2011. Esto ocurrió un mes después de que Ferguson denunciara públicamente su amistad, afirmando que "aborrece la pedofilia y cualquier abuso sexual infantil". Sin embargo, el correo electrónico supuestamente describía a Epstein como un "amigo fiel, generoso y supremo". Posteriormente, según el informe, se supo que Epstein le había dado 15.000 libras el año anterior para ayudarla a saldar deudas.

Luego llegaron más correos electrónicos, publicados a principios de este mes, que, según el informe, agravaron el daño. En una interacción, supuestamente describe a Epstein como "el hermano que siempre he deseado".

El informe no contiene ninguna acusación contra Ferguson por irregularidades, y esa distinción es importante. Sin embargo, los mismos testimonios insisten en que persisten los llamados para que sea interrogada ante el tribunal, y que está "aterrorizada" por las consecuencias que esto pueda tener, considerándolo una "cacería de brujas".

La fuente citada describió a William como decidido a mantener cerradas las puertas del Palacio. "No es que William le desee el mal a Sarah, solo quiere que se enfrente a la justicia que le corresponde y que nunca más vuelva a pisar las puertas del palacio", declaró la fuente.

En medio de todo esto, se incluye una declaración en el informe. Horas después del arresto de Andrés, se dice que el rey Carlos emitió un comunicado en el que declaraba que el equipo investigador recibiría su "pleno apoyo y cooperación", y añadió: "La ley debe seguir su curso".