Bijou Phillips, la actriz de 45 años, ha hecho un llamado público para un donante vivo de riñón ante graves complicaciones de salud. Phillips compartió una publicación en Instagram el 11 de febrero de 2026, revelando que ha vuelto a recibir diálisis y está bajo el cuidado del Dr. Anjay Rastogi en la UCLA.

La actriz enfatizó la urgencia de su situación y escribió que necesita un donante para tener más tiempo con su hija, Fianna, de 11 años, a quien comparte con su exmarido, Danny Masterson.

"Necesito ayuda para encontrar un riñón. Lo pido como amiga, hermana, tía y, sobre todo, como madre soltera de una hija increíble y valiente", escribió Phillips. También instó a los posibles donantes a solicitarlo a través de un enlace en su biografía de Instagram y añadió que "el tiempo apremia".

Historia de enfermedad renal y trasplante previo

Phillips nació con riñones subdesarrollados y pasó los primeros tres meses de su vida en la unidad de cuidados intensivos neonatales en diálisis. Ha luchado contra la enfermedad renal en privado durante muchos años, según declaraciones de sus representantes.

En 2017, Phillips recibió un trasplante de riñón de un amigo cercano. El trasplante le permitió disfrutar de ocho años de mejor salud, durante los cuales se centró en criar a su hija y mantener un estilo de vida sin estrés, incluyendo una dieta vegana.

A pesar de estos esfuerzos, Phillips ha enfrentado complicaciones constantes, incluidas infecciones y problemas relacionados con el trasplante, que han obligado a volver a la diálisis.

Entendiendo el virus BK

Un factor importante en la actual crisis de salud de Phillips es el virus BK. Según la Fundación Nacional del Riñón , el virus BK es un virus latente presente en la mayoría de las personas, pero puede reactivarse en pacientes que toman medicamentos antirrechazo después de un trasplante de órganos.

La reactivación puede provocar complicaciones renales, como el rechazo celular y de anticuerpos del órgano trasplantado. Los síntomas de la reactivación del virus BK pueden incluir fiebre, dolor muscular, dificultad para respirar y convulsiones, aunque la gravedad varía según la persona.

Los profesionales médicos consideran que el virus es un riesgo significativo para los pacientes con trasplante de riñón, ya que puede comprometer la función del riñón trasplantado y dar lugar a intervenciones médicas adicionales, incluida la diálisis o la necesidad de un nuevo trasplante.

Estado actual y búsqueda de donantes

Phillips confirmó en su publicación que ha vuelto a diálisis y necesita urgentemente un donante vivo de riñón. Sus representantes ya habían indicado que se sentía optimista tras descubrir que un amigo suyo era compatible. Sin embargo, las complicaciones derivadas del virus BK han vuelto a convertir la búsqueda de un donante en una prioridad crucial.

El mensaje de la actriz destaca los riesgos personales que implica su estado de salud. La donación de riñón en vida es un procedimiento complejo, pero potencialmente vital, y el llamamiento público de Phillips busca llegar a personas que podrían donar un riñón y ayudar a prolongar su vida.

Concientización sobre la enfermedad renal

La situación de Phillips también llama la atención sobre la enfermedad renal y las complicaciones postrasplante en general. Su divulgación pública podría contribuir a concienciar sobre los desafíos que enfrentan los pacientes trasplantados, incluyendo afecciones raras pero graves como la reactivación del virus BK.

El caso subraya la importancia de la donación oportuna de órganos y la necesidad crítica de donantes vivos en casos urgentes.

Al compartir su experiencia, Phillips no sólo alertó al público sobre sus propias necesidades médicas urgentes, sino que también destacó los problemas más amplios que rodean la enfermedad renal, la diálisis y la atención posterior al trasplante.