¿Vives aquí? Cuatro estados de EE. UU. con los tipos de personalidad más oscuros, incluyendo psicópatas y narcisistas.

Un estudio revolucionario que abarca dos décadas y casi dos millones de participantes ha revelado una verdad inquietante: las sociedades plagadas de corrupción, desigualdad, pobreza y violencia cultivan sistemáticamente individuos con rasgos de personalidad "oscuros", incluidos el narcisismo, la psicopatía y el comportamiento manipulador.
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La exhaustiva investigación, publicada en la prestigiosa revista Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS), analizó datos de 1,8 millones de personas en 183 países y los 50 estados de Estados Unidos y descubrió cómo los factores ambientales moldean fundamentalmente el carácter humano en formas que antes se creían imposibles.
Nevada encabeza los rankings de personalidad oscura en Estados Unidos, seguida de Nueva York, Texas y Dakota del Sur , mientras que países como Indonesia y México mostraron índices significativamente más altos de lo que los investigadores denominan el "factor oscuro de la personalidad" en comparación con naciones como Dinamarca y Nueva Zelanda.
El autor principal del estudio, el profesor Ingo Zettler, del Departamento de Psicología de la Universidad de Copenhague, lanzó una dura advertencia: "Cuanto más adversas sean las condiciones de una sociedad, mayor será el nivel del factor oscuro de la personalidad entre sus ciudadanos. Esto aplica tanto a nivel mundial como en Estados Unidos".
La ciencia detrás de la sombra de la sociedad
El equipo internacional de investigación, compuesto por expertos de la Universidad de Copenhague, la Universidad de Kaiserslautern-Landau y la Universidad de Ulm, desarrolló un enfoque revolucionario para comprender lo que llaman "El factor oscuro de la personalidad": la esencia de los rasgos de personalidad aversivos como el narcisismo, la psicopatía y el sadismo.
A diferencia de estudios anteriores que examinaron estos rasgos por separado, los investigadores identificaron un único factor subyacente que impulsa el egoísmo, la manipulación y la explotación: características que surgen cuando los individuos perciben su entorno como fundamentalmente hostil y competitivo.
La división geográfica de la oscuridad en Estados Unidos
Los hallazgos del estudio en EE. UU. revelan un patrón geográfico preocupante. Nevada obtuvo la puntuación más alta, con un factor oscuro de 2,26 sobre 5, seguida de cerca por Nueva York (2,24), Texas y Dakota del Sur (ambos con 2,22). Estos estados suelen presentar mayores niveles de desigualdad económica, corrupción e inestabilidad social.
Por el contrario, Utah y Vermont aparecieron entre los estados con menores concentraciones de personalidad oscura, junto con Maine y Oregón, regiones caracterizadas por un mayor equilibrio económico, menores niveles de corrupción y una cohesión social más fuerte.
Los centros urbanos como Los Ángeles , Nueva York y San Francisco mostraron concentraciones elevadas de rasgos oscuros, atribuidos a una extrema diversidad económica en la proximidad, lo que creó tensión sobre el acceso a los recursos y a la calidad de vida.
Patrones globales de oscuridad
A nivel internacional, la investigación reveló marcados contrastes entre países. Indonesia y México mostraron niveles significativamente más altos de Factor Oscuro, lo que se correlaciona con problemas documentados de corrupción, desigualdad y violencia. Por otro lado, Dinamarca y Nueva Zelanda —países reconocidos por su transparencia, igualdad y estabilidad social— mostraron concentraciones notablemente menores de rasgos oscuros de personalidad.
China obtuvo los puntajes más altos en Factor Oscuro a nivel mundial, mientras que los países escandinavos se ubicaron consistentemente entre los más bajos, lo que respalda la teoría de que las condiciones sociales influyen directamente en el desarrollo de la personalidad a lo largo de las generaciones.
La revolución de los datos de 20 años
Lo que hace que este estudio sea sin precedentes es su alcance temporal y su escala. Los investigadores rastrearon las correlaciones entre las condiciones sociales evaluadas aproximadamente 20 años antes de las mediciones de personalidad, lo que proporcionó evidencia crucial de que los factores ambientales influyen en el desarrollo de la personalidad a lo largo de períodos prolongados.
El estudio examinó cómo las condiciones sociales aversivas (alta corrupción, desigualdad, pobreza y violencia) están vinculadas a lo que llaman 'El factor oscuro de la personalidad' utilizando datos recopilados a través de una plataforma de evaluación de personalidad en línea, lo que garantiza un alcance y una diversidad sin precedentes.
Los investigadores midieron cuatro factores ambientales críticos:
- Niveles de corrupción (tolerancia del beneficio personal a costa de otros)
- Desigualdad económica (distribución desigual de la riqueza)
- Tasas de pobreza (falta de recursos básicos)
- Índices de violencia (agresión física y social)
Estos factores se combinaron en un índice de "Condiciones Sociales Aversivas", ponderado según su impacto psicológico en el desarrollo de la personalidad.
Rompiendo el ciclo: esperanza de cambio
Quizás lo más significativo es que la investigación sugiere que la personalidad no es un destino inmutable. "Nuestros hallazgos corroboran que la personalidad no es solo algo con lo que nacemos, sino que también está determinada por la sociedad en la que crecimos y vivimos", concluyó el profesor Zettler.
Este descubrimiento tiene profundas implicaciones para la política social. "Las reformas que reducen la corrupción y la desigualdad no solo crean mejores condiciones de vida ahora, sino que también podrían contribuir a mitigar los niveles de personalidad aversiva entre los ciudadanos en el futuro", sugiere el equipo de investigación.
Implicaciones para la sociedad moderna
La investigación llega en un momento crítico en el que la desigualdad global continúa aumentando y las instituciones democráticas se enfrentan a desafíos sin precedentes. "Los rasgos de personalidad aversivos se asocian con comportamientos como la agresión, el engaño y la explotación, y, por lo tanto, con altos costos sociales. Por lo tanto, incluso pequeñas variaciones pueden generar grandes diferencias en el funcionamiento de las sociedades", advierte el estudio.
Comprender que los factores ambientales influyen en el desarrollo de la personalidad ofrece tanto advertencia como esperanza. Las sociedades que toleran la corrupción, ignoran la desigualdad y normalizan la violencia pueden, sin darse cuenta, cultivar generaciones de individuos programados para priorizar el interés propio sobre el bien común.
Sin embargo, este conocimiento también proporciona una hoja de ruta para un cambio positivo. Invertir en transparencia, igualdad y estabilidad social no solo mejora las condiciones actuales, sino que también puede transformar fundamentalmente el panorama psicológico de las generaciones futuras.
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