Después de casi dos décadas lejos de los foros, un matrimonio presidencial que la convirtió en una de las mujeres más observadas de México y un regreso cuidadosamente medido con Con esa misma mirada, Angélica Rivera está lista para subir la apuesta.

Y esta vez no vuelve como la mujer herida que reconstruye su vida, sino como parte de una franquicia que durante años ha puesto a prueba a algunas de las actrices más intensas, valientes y complejas de habla hispana. Su incorporación a la cuarta temporada de Mujeres asesinas, que se podrá ver en VIX este año, no solo marca otro capítulo en su retorno a la actuación. También la coloca en uno de los terrenos más incómodos y desafiantes de la ficción en español.

El regreso de Rivera a la pantalla se había concretado apenas en marzo de 2025 con Con esa misma mirada, la serie de ViX inspirada en Mirada de mujer y en la obra original colombiana Señora Isabel. En ese momento, la actriz habló de su emoción por volver a actuar tras 18 años de ausencia, luego de que su última telenovela, Destilando amor, se emitiera en 2007. Ese proyecto funcionó como una reintroducción elegante, casi simbólica, a una industria que había cambiado mientras ella vivía otra vida, marcada por la política, su matrimonio con el expresidente Enrique Peña Nieto y el nivel de exposición pública que acompaña a una primera dama.

Pero si Con esa misma mirada fue la puerta de regreso, Mujeres asesinas 4 parece ser el verdadero examen de fuego.

La nueva temporada de la antología llegará con ocho episodios independientes, cada uno protagonizado por una mujer distinta enfrentada a circunstancias extremas que la empujan a tomar decisiones que cambian su vida para siempre. La premisa no es nueva, pero sí brutalmente efectiva: mujeres de orígenes diferentes, unidas por un destino marcado por la violencia, la humillación y la manipulación. Desde su relanzamiento para streaming, la serie se ha consolidado como una de las franquicias más populares de ViX, precisamente porque exige a sus protagonistas entrar en zonas emocionales oscuras, incómodas y, muchas veces, devastadoras.

Ahí está el verdadero peso de este fichaje. Rivera no se suma a una comedia romántica ni a una historia de redención ligera. Se integra a una marca que, desde su versión original, ha sido sinónimo de personajes al límite. TelevisaUnivision anunció el reboot de Mujeres asesinas para ViX+ en 2022 como una nueva versión del thriller psicológico, con episodios semanales y protagonistas como Yalitza Aparicio, Catherine Siachoque, Sara Maldonado y Jedet.

La primera temporada debutó en noviembre de 2022. La segunda llegó en marzo de 2024 y fue presentada por la compañía como una de las series más populares de la plataforma. La tercera se estrenó en mayo de 2025 y, regresó con un elenco encabezado por Angelique Boyer, Bárbara de Regil, Azul Guaita y Cassandra Sánchez Navarro. Ahora, la cuarta quiere mantener esa tradición con nombres como Angélica Rivera, Susana Zabaleta, Ana Brenda Contreras, Paulina Gaitán, Livia Brito y Mayra Batalla.

Mujeres Asesinas
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En esta nueva temporada, las actrices de estos poderosos unitarios son, además de Rivera, Susana Zabaleta, Ana Brenda Contreras, Karena Flores, Paulina Gaitán, Vicky Araico, Livia Brito y Mayra Batalla,

La serie es una producción de The Mall para ViX. En la tercera temporada, el productor Jorge Bermúdez explicó a PRODU que el equipo buscó volver a la esencia de la propiedad intelectual original, incluso revisando comentarios de las dos primeras temporadas y conversando con Marisa Grinstein, la autora argentina del libro homónimo en el que se basa la franquicia. Ese dato no es menor. Mujeres asesinas no nació como un simple ejercicio de ficción sensacionalista, sino como una adaptación de un universo narrativo creado por una periodista argentina que exploró crímenes cometidos por mujeres desde una óptica social, psicológica y cultural.

Por eso la llegada de Rivera tiene tanto morbo como sentido. Tras años siendo observada por razones ajenas a la actuación, ahora le toca habitar un personaje que, por definición, exige incomodar. Y ahí está el punto interesante: pocas actrices mexicanas regresan después de una pausa de 18 años y, casi de inmediato, aceptan entrar a una franquicia donde el glamour importa menos que la herida.