Las polémicas declaraciones de Timothée Chalamet sobre el ballet y la ópera han apagado los pronósticos de que ganaría el Oscar a Mejor Actor. Sin embargo, no es el primer escándalo en torno a su película Marty Supreme.

Semanas antes, la campaña promocional para la cinta sobre un jugador de ping pong ya había bajado de volumen y la razón no tiene nada que ver con el actor estadounidense. Los problemas entre Marty Supreme, el público y los electores de los Oscars comenzaron con su director Josh Safdie, otrora aclamado como la mitad del dúo de directores independientes más prometedor de Hollywood junto a su hermano Benny.

El cineasta estadounidense, quien aspira a cuatro premios Óscar por su película, está siendo investigado por un controvertido incidente de 2017 que supuestamente contribuyó a la separación de los hermanos Safdie y expuso prácticas preocupantes en el rodaje de Good Time.

Josh Safdie comenzó su carrera junto a Benny, alcanzando reconocimiento internacional por thrillers policiales como Good Time y Uncut Gems. El estilo crudo y vibrante del dúo cautivó tanto al público como a la crítica, consolidando su reputación como autores independientes.

El ascenso y el éxito en solitario de Josh Safdie

Tras la disolución de la colaboración creativa entre los hermanos en 2023, Josh emprendió su carrera en solitario. Marty Supreme se convirtió en un éxito de crítica y taquilla, mientras que Hollywood le reconoció a él directamente con las cuatro nominaciones, entre ellas Mejor Director y Mejor Guion Original, para un total nueve nominaciones en total, incluyendo Mejor Película.

A través de su productora Central Pictures, Josh también ha sido productor ejecutivo de proyectos como el reestreno de Last Week Tonight con John Oliver en 2026. Continúa colaborando con su socio creativo de muchos años, Ronald Bronstein, y entre sus colaboradores actores se incluyen Adam Sandler, Robert Pattinson, Gwyneth Paltrow y Julia Fox, a quien ayudó a alcanzar la fama.

La controvertida escena de 'Good Time'

La tensión entre Josh y Benny Safdie, que estalló públicamente en 2023, se remonta a un incidente preocupante en el set de rodaje de Good Time. Fuentes revelan que una actriz de 17 años fue elegida para interpretar a una prostituta en una escena de thriller policial con desnudos y simulación de actividad sexual con el actor Buddy Duress.

Supuestamente, Josh, como director, permitió que la escena continuara mientras supervisaba el rodaje. Benny, quien actuaba como operador de pértiga, afirmó desconocer los detalles. Durante la escena, Duress, supuestamente bajo la influencia del alcohol, se exhibió y le preguntó a la actriz si podía "meterlo" mientras las cámaras seguían grabando. Aunque la escena finalmente se cortó antes del estreno de la película, las revelaciones resurgieron en disputas legales con el exproductor Sebastian Bear-McClard.

Este oscuro episodio ha atormentado a los expertos de Hollywood durante años, alimentando la especulación sobre las razones de la separación de los hermanos Safdie. El escándalo ha ensombrecido los recientes elogios de Josh y plantea interrogantes sobre la supervisión y la responsabilidad en el set.

Reacción de Hollywood y especulación de la industria

Desde que se hizo pública la historia, los analistas de la industria han debatido la gestión de la situación por parte de los hermanos. El éxito de Josh con Marty Supreme ha intensificado el escrutinio, especialmente porque la película de Benny, The Smashing Machine, no recibió ninguna nominación al Óscar.

Habían circulado rumores sobre diferencias creativas, huelgas e incluso tensiones políticas, pero fuentes internas ahora señalan el incidente de 2017 como el verdadero catalizador. Si bien ninguno de los hermanos parece inocente, el episodio pone de relieve preocupaciones más amplias sobre el trato a los jóvenes artistas y los límites éticos en el cine.

El futuro de Josh Safdie

A pesar de la controversia, Josh Safdie continúa consolidando su carrera en solitario. Marty Supreme demuestra su capacidad para crear cine cautivador independientemente de Benny, y su productora muestra ambiciones que van más allá de la dirección en solitario. Sin embargo, la sombra de la escena de 2017 persiste, planteando preguntas difíciles tanto para el público como para la industria sobre la responsabilidad y la protección de los artistas.

Mientras Hollywood lidia con el escándalo y los logros de Safdie, Josh sigue siendo una figura polarizadora: un director visionario capaz de realizar un trabajo digno de un Oscar, pero envuelto en una controversia que puede definir su legado.