Las antiguas tensiones en la familia de Julia Roberts han tomado un giro oscuro y público. Un testimonio legal recién revelado ofrece una mirada sincera a las fricciones privadas que han atormentado durante mucho tiempo al círculo íntimo de la ganadora del Oscar. Estos inquietantes relatos sugieren que la vida familiar de la estrella de Hollywood estaba mucho más fracturada de lo que el público jamás imaginó.

Según una declaración obtenida por el Daily Mail , la cuñada de Julia Roberts calificó a Timothy Busfield de "pervertido" durante una declaración formal ante el tribunal. Alegó que la "acosó y humilló" sexualmente, comparando sus acciones con las de un violador que se aprovecha de las mujeres de forma "compulsiva" e "indiscriminada".

Eliza Roberts dio un paso al frente para prestar declaración en 1994, cuando Busfield ya estaba bajo presión por su conducta. Como el Daily Mail puede revelar en exclusiva a través de estos documentos judiciales, su testimonio llegó justo cuando una joven de 17 años acusó al actor de acoso sexual en el set de Little Big League. Busfield, sin embargo, siempre ha negado dichas acusaciones.

Proposiciones crudas e insultos personales

La contundente declaración revela el relato de Roberts sobre una interacción con Busfield, un hombre al que, según ella, apenas conocía en aquel momento. Cinco años después del supuesto suceso, describió cómo él le hizo proposiciones sexuales groseras y afirmó que sería "de maravilla en la cama" para ella. El expediente señala además que insultó el desempeño sexual de su esposa en un intento de incitar a Roberts.

En el momento del supuesto encuentro, el actor —ahora casado con Melissa Gilbert— aún se encontraba en su primer matrimonio. Los registros judiciales obtenidos por el Daily Mail muestran que Roberts se unió a un grupo de otras seis mujeres que presentaron testimonios formales para respaldar la versión de la adolescente de Minnesota. Estos documentos, recientemente publicados, ofrecen una visión completa de las declaraciones coordinadas para respaldar las acusaciones originales.

Un patrón de búsqueda persistente

Entre las seis personas que se presentaron, tres formaban parte del equipo de las Pequeñas Grandes Ligas durante su rodaje de otoño de 1993 en Minneapolis. Sus relatos fueron complementados por los de dos mujeres locales que describieron encuentros desconcertantes en bares. Declararon que el acercamiento de Busfield no solo era persistente, sino también agresivamente sexual y profundamente perturbador.

El veterano actor se enfrenta de nuevo al escrutinio público, esta vez por acusaciones de mala conducta contra dos jóvenes durante la producción de la serie de Fox en Nuevo México . Tras entregarse a las autoridades en Albuquerque el 9 de enero, Busfield pasó once días en prisión antes de ser liberado. A pesar de su firme postura de que las acusaciones son falsas, deberá comparecer ante el tribunal esta semana, el 4 de febrero, para enfrentar los cargos.

Lazos familiares profundamente arraigados

Las últimas acusaciones contra Busfield han eclipsado agravios anteriores. Según fuentes del Daily Mail, la noticia impulsó a Roberts a denunciar a la policía. Su lugar en la industria está profundamente arraigado: es la esposa de Eric Roberts, el aclamado actor y hermano de Julia, y la madrastra de Emma Roberts, la estrella de American Horror Story .

En una declaración de 1994, Roberts, quien entonces tenía 41 años, declaró ante un abogado que se sintió obligada a hablar tras ver un artículo periodístico sobre Busfield. Describió su incredulidad al leer que un adolescente lo había acusado de "comportamiento lascivo y acosador", y les dijo a los abogados que el informe era impactante porque describía exactamente lo que le había sucedido.

Arrepentimiento por el silencio anterior

Roberts se refería a un caso en el que una adolescente acusó a Busfield de invitarla a su tráiler durante la producción, ofrecerle bebidas y hacerle proposiciones. Durante su declaración, Roberts expresó su decepción consigo misma por no haber insistido más en el asunto tras su presunta interacción con el actor años antes.

La posibilidad de un frenesí mediático influyó considerablemente en su decisión de guardar silencio, pues admitió su temor a que tales escándalos se propagaran rápidamente y se hicieran muy grandes. Roberts explicó que protegía su vida doméstica y manifestó su deseo de evitar cualquier cosa que pudiera alejarla de sus hijos, su esposo y su trabajo.

En solidaridad con otras mujeres

Inicialmente, Roberts admitió ante sus abogados que consideraba su experiencia con Busfield como un incidente aislado. Sin embargo, la noticia cambió su perspectiva, provocando indignación al ver que otras acusadoras eran tildadas de mentirosas. Se sintió obligada a hablar, concluyendo que los patrones de comportamiento del actor se habían convertido en una carga para otros y que sus negaciones ya no debían aceptarse sin más.

La actriz y directora de casting recordó un encuentro casual en una librería infantil de Santa Mónica. Tras haber conocido a Busfield brevemente en castings anteriores, lo encontró accesible, ya que al principio conectaron gracias a sus hijos. Sin embargo, Roberts testificó que la conversación dio un giro brusco; su imagen de "padre preocupado" se desvaneció rápidamente cuando él empezó a hablar de temas íntimos como la pasión y el divorcio, antes de dedicarle elogios personales.

Una confrontación inquietante

El testimonio detalla el intento de Roberts de terminar la conversación, ya que esta se tornó inapropiadamente íntima. Tras agradecerle su interés e intentar irse, se dirigió a su coche. Sin embargo, el alivio de estar sola duró poco, pues se giró para salir del aparcamiento y lo descubrió mirándola a través del cristal, tras haberla seguido desde la tienda.

Los detalles de la declaración de 1994 son notablemente explícitos. Roberts testificó que el lenguaje de Busfield se volvió "muy gráfico", alegando que le hizo preguntas crudas sobre sus preferencias sexuales y expresó su deseo de realizar actos sexuales específicos. Recordó sentirse "conmocionada" y "muy molesta" por la persistencia de sus insinuaciones, señalando que incluso la siguió varias cuadras hasta un lavadero de autos para continuar con el acoso.

Roberts explicó que decidió presentarse para apoyar a otras víctimas que estaban siendo tildadas de mentirosas. Comparando su presunto comportamiento con la compulsión de un depredador, argumentó que no se debía creer a Busfield porque sus acciones se habían convertido en un problema ajeno. Esta convicción era tan firme que ella y su esposo, Eric, posteriormente impidieron que Busfield participara en una película junto a él. Eliza declaró: "En cuanto vi su nombre, dije: 'Eric, ese es el tipo que me acosó'".

Una historia de asentamientos tranquilos

El caso de 1994 se resolvió finalmente extrajudicialmente en julio de 1995 por una suma no revelada. Sin embargo, desde entonces han salido a la luz otras acusaciones inquietantes:

  • 2001: Una joven de 16 años en Sacramento lo acusó de manosearla. Documentos judiciales sugieren que Busfield rogó a la familia que no involucrara a la policía a cambio de que buscara terapia.
  • 2012: Otra mujer alegó que la manoseó en un cine, aunque Busfield sostuvo que fue consensual.

Las consecuencias legales modernas

Los cargos actuales en Nuevo México que involucran a dos jóvenes han devastado la carrera de Busfield. Su abogada, Amber Fayerberg, argumentó ante el tribunal que el actor ya ha sido "cancelado" y que su "vida está arruinada", sugiriendo que los padres de los acusadores son "estafadores" que buscan venganza.

El 20 de enero de 2026, el juez David A. Murphy concedió la libertad bajo fianza a Busfield, señalando que las pruebas eran "neutrales" y que su falta de antecedentes penales le favorecía. Si bien su abogado actual, Larry Stein, desestima las acusaciones de hace 25 años por considerarlas "no probadas e irrelevantes", Eliza Roberts se mantiene firme. En una nueva declaración al Daily Mail, afirmó: "Mantengo todo lo que dije entonces... era cierto entonces y lo es ahora".