La representante Alexandria Ocasio-Cortez ha encontrado una nueva forma de burlarse de uno de los asesores más polémicos de Donald Trump, y esta vez el remate salió directamente de la serie The Office.

"No puedo evitar leer todos sus tuits con la voz de Dwight Schrute", escribió el demócrata neoyorquino en X, arremetiendo contra Stephen Miller, el veterano asesor de Trump cuyas publicaciones y argumentos políticos lo han convertido en el villano favorito de la izquierda y en un héroe para los partidarios de una política migratoria intransigente en la derecha.

La frase tuvo el efecto deseado porque hizo algo más que insultar a Miller; lo convirtió en un personaje, concretamente en el rígido, pretencioso y extrañamente teatral agricultor de remolachas interpretado por Rainn Wilson.

El chiste de Ocasio-Cortez fue un ejemplo clásico de la política en internet: breve, fácil de convertir en meme y comprensible al instante para quienes no siguen de cerca las intrigas políticas de Washington. Además, encajaba a la perfección con su costumbre de usar el humor y la cultura pop para desacreditar a sus oponentes políticos en línea.

Pero el ataque no surgió de la nada. Ocasio-Cortez ha sido una de las críticas más acérrimas de Miller durante años, especialmente en materia de inmigración. En 2019, tras la filtración de sus correos electrónicos a Breitbart, que reavivó el escrutinio sobre su visión del mundo, escribió que había quedado expuesto como un "auténtico nacionalista blanco" y exigió su dimisión. En la misma declaración, lo describió como "el artífice de las violaciones masivas de derechos humanos en la frontera por parte de Trump", vinculándolo directamente con las políticas de separación familiar y detención que se convirtieron en controversias clave del primer gobierno de Trump.

Días después, intensificó aún más su postura, afirmando que Miller había quedado al descubierto como "francamente, un neonazi y un supremacista blanco", un lenguaje que evidenciaba el carácter personal e ideológico que había adquirido el conflicto. Estas declaraciones se produjeron mientras legisladores progresistas y grupos de derechos civiles presionaban para que Miller fuera destituido tras la filtración de los correos electrónicos.

La broma incluso tuvo una segunda vida en Instagram, donde una republicación del intercambio incluía un comentario aún más mordaz: "Dwight es mucho mejor persona que Temu Goebbels". Esa frase era más cáustica que la publicación original, pero recalcaba la misma idea. Para Ocasio-Cortez y sus seguidores, burlarse de Miller no es solo un alivio cómico. Es una estrategia política.

La reacción en internet no tuvo precio.

En Washington, las disputas políticas suelen disfrazarse con un lenguaje aséptico sobre la aplicación de la ley, la gestión fronteriza y la seguridad nacional. Ocasio-Cortez optó por un registro diferente. Con una referencia a una comedia de situación, recordó a sus seguidores que, en la era de las redes sociales, el ridículo puede ser tan potente como un discurso en el pleno. Y cuando el objetivo es Stephen Miller, ha dejado claro que la broma nunca es solo una broma.