Por segundo año consecutivo, una película con temas latinoamericanos se impone en los Critics Choice Awards y confirma una tendencia que ya no puede leerse como excepción. O Agente Secreto, dirigida por Kleber Mendonça Filho, se alzó con el premio a Mejor Película en Lengua Extranjera, consolidando el lugar del cine y las historias latinas dentro de una premiación históricamente dominada por producciones en inglés.

Ambientada en Brasil durante los años más duros de la dictadura militar, O Agente Secreto construye un thriller político de atmósfera densa y tensión constante, en el que la vigilancia, el miedo y la violencia institucional atraviesan cada decisión de sus personajes. Mendonça Filho, uno de los cineastas más respetados de la región, evita el relato obvio y apuesta por una narración que combina suspenso, memoria histórica y una mirada profundamente humana sobre las consecuencias del autoritarismo. El resultado es una película incómoda, precisa y formalmente ambiciosa que conectó tanto con la crítica como con los votantes de los Critics Choice.

El reconocimiento no llega aislado. Desde su estreno internacional, O Agente Secreto fue celebrada en festivales europeos y latinoamericanos, con elogios centrados en su guion, su diseño sonoro y su manera de retratar la represión sin caer en el didactismo. El premio en Los Ángeles termina de confirmar que el cine brasileño atraviesa uno de sus momentos más sólidos en décadas y que las historias locales, cuando están bien contadas, encuentran eco global.

El triunfo de 'O Agente Secreto' se inscribe además en una racha histórica. En la edición anterior de los Critics Choice Awards, la ganadora en la misma categoría fue Emilia Pérez, una producción hablada mayoritariamente en español que también obtuvo el premio a Mejor Canción Original por 'El Mal'. Dos años consecutivos con películas de fuerte identidad latinoamericana no es un dato menor en una premiación que suele anticipar el pulso de la temporada de premios en Estados Unidos.

Aunque la presencia latina y española en los Critics Choice no es nueva, sí ha sido intermitente. España logró algunos de los primeros grandes hitos en esta categoría con Todo sobre mi madre de Pedro Almodóvar, que se convirtió en una referencia obligada del cine en español premiado por la crítica estadounidense. A ese logro se sumó Mar adentro de Alejandro Amenábar, otra victoria clave que demostró que el cine español podía competir de tú a tú en el circuito internacional. Años más tarde, Los abrazos rotos volvió a colocar a Almodóvar entre los ganadores.

En América Latina, el camino fue más lento. Hubo nominaciones destacadas como Argentina, 1985, que despertó gran atención mediática, pero no logró llevarse el premio. Por eso, el doble triunfo consecutivo de Emilia Pérez y O Agente Secreto marca un punto de inflexión claro y habla de una apertura sostenida hacia relatos que no se originan en Hollywood.

Más allá de las estatuillas, el impacto es simbólico. Que una película brasileña sobre una dictadura militar sea celebrada por la crítica estadounidense en un contexto global atravesado por debates sobre democracia, memoria y derechos humanos no es casualidad. O Agente Secreto no solo gana un premio, gana una vez más visibilidad para una cinematografía que insiste en mirar su pasado para entender el presente. El año pasado ganó el Oscar en la misma categoría la también brasileña Ainda Estou Aquí.